Reflexión 1: Prevención de enfermedades entre los 0-3 años: las toallas | Edugest
En las escuelas infantiles conviven muchas personas y de todas las edades. Como educadores y educadoras, debemos mantener siempre la alerta al prevenir enfermedades en los grupos de menor edad. Su salud y su seguridad son criterios que debemos priorizar a los valores pedagógicos.
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Reflexión 1: Prevención de enfermedades entre los 0-3 años: las toallas

Reflexión 1: Prevención de enfermedades entre los 0-3 años: las toallas

En las escuelas infantiles conviven muchas personas y de todas las edades. Como educadores y educadoras, debemos mantener siempre la alerta al prevenir enfermedades en los grupos de menor edad. Su salud y su seguridad son criterios que debemos priorizar a los valores pedagógicos.

No sabemos si algún organismo oficial tiene información sobre el índice de enfermedades que se contraen en la escuela. Ni si eso tiene alguna relación con el tipo de centro (según la ratio de criaturas, el tipo de edificio e instalaciones, entre otros factores).

Algunas escuelas infantiles dan consejos e imponen normativas durante el periodo de matriculación para evitar contagios. Aconsejan sobre: la higiene de los objetos personales, de los juguetes, los utensilios en el aula y la cocina, los de los adultos, la higiene de las zonas húmedas, etc. En este apartado, queremos, sobre todo, centrar nuestra atención a la reflexión sobre el uso de toallas personas para cada niño o niña.

Podemos observar cómo las toallas cumplen tres funciones principales

La primera es el aprendizaje del hábito de secarse las manos y la cara después de lavarse. La segunda es el descubrimiento del elemento personal y la construcción de su identidad, y la tercera, sencillamente como elemento de juego.

Para garantizar la limpieza de cada criatura, las escuelas infantiles suelen usar toallas de rizo. Hay que tener presente que este material, cuando se trata de un entorno húmedo y cálido, puede atraer cultivos de bacterias. Además del hecho que los niños a veces pasan de una toalla a otra, aunque haya percheros individuales. Una opción a tener en cuenta para higienizar esta práctica sería usar toallas de papel de un solo uso.

Este hecho conlleva la preocupación, totalmente justificada, de muchas personas por el malgasto de papel y los problemas de sostenibilidad que comporta esta práctica. Para contrarrestar este malgasto, nos comprometeríamos a colaborar con empresas fabricantes de este material que se ocupen ellas mismas de la replantación de árboles. 

En respecto a la higienización del espacio donde los niños y niñas guardan sus toallas, quizás deberíamos encontrar otra manera de organizar este espacio de higiene en vez de descartar las toallas como elemento de higiene personal. De hecho, preferimos el tacto de la toalla de rizo ya que es más agradable que el del papel. Doc.1 

La segunda función de la toalla está directamente vinculada a la construcción de la identidad de las criaturas. Se trata de un objeto personal, que viene de su casa, es conocido por ellos y ellas y con el que pueden conectar con su familia y cultura, no solo por su uso, sino también por el tacto, el olor, el color, etc. La toalla les permite vincular la ausencia de su familia con la maestra y el entorno de la escuela. 

La tercera función tiene relación con el uso de la toalla como elemento de juego. Conocemos el descubrimiento que ello conlleva, y sabemos que les resulta interesante tanto por su tamaño como por su textura; les gusta tocarla colgarla y descolgarla; algunos y algunas la doblan o se tapan la cara con ella, etc. También es gracias a la toalla que pueden cubrir juguetes y cestos, o la pueden convertir en una manta cara tapar a sus muñecas, por ejemplo. 

En relación con esta función, cabe la posibilidad de ofrecerles, como ya se hace en varios espacios, telas de diferentes texturas, colores y medidas (servilletas, recortes de tela…). Así las criaturas las usan para jugar espontáneamente, sin que sea la misma toalla que usarán para su higiene personal.

Este material pedagógico también permite al maestro o maestra cuidar de ello al recoger, especialmente si lo hace de manera delicada, ya que les da un ejemplo de pulcritud y harmonía. Así pues, consideramos mantener el uso de la toalla exclusivamente para sus dos primeras funciones: la construcción de la identidad de la criatura y para su higiene personal. 

 “LES 4” es un grupo de formadoras y asesoras de maestros de educación infantil. Pretende aportar nuestras reflexiones sobre temas concretos.

les4.rman@gmail.com 

Con aportaciones de Èlia Martínez 

Azucena Linares Gómez
azucenaedugest@gmail.com